miércoles, 6 de febrero de 2013
Noche del diecinueve de enero la cual nos sirvió a todos en el piso de J.
La alegra saber aunque tuvo sus dudas,de si hacer lo correcto, lo que la decía el corazón, la cabeza o los impulsos de la curiosidad,todo ha tenido su lado bueno, se puede incluso decir que no ha habido lado malo, a algunos les ha servido para pasar página (un poquito más fácil) y a otros para aclararse tanto en la mente como en el corazón, y reconocer lo que le daba miedo admitir, quizá fuera inseguridad. Está orgullosa de que todo haya salido bien, de que aunque todavía no se hayan visto y tengan que esperar al fin de semana sean amigos, y entre ellos siga siendo todo igual. Él dijo cosas muy bonitas de ella, que si era y es guapa, majísima,que estaba y está buenísima y que tenía y tiene una personalidad que atrae, que no todas hablan con la soltura que habla ella y eso llama mucho la atención. Todo esto que ha dicho, la llena de satisfacción orgullo, en cierto modo la da vergüenza, se la escapan pequeñas sonrisas cada vez que recuerda esas palabras sinceras, con inocencia. Orgullosa por saber que ha ayudado a alguien que lo necesitaba, sin pedirlo (él), todo surgió, podemos incluso decir que fue el destino o a lo mejor la suerte que les ha sonreído a los dos, a cada uno de una manera y eso es lo bonito de esta experiencia breve e inesperada que ella está segura de que los unirá más, o eso espera.
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