viernes, 25 de enero de 2013

Inexplicable.

Sensación de euforia, felicidad, no creo tener un motivo concreto para estarlo, no es un día del que pueda decir que hace calor, las calles son frías, solitarias, ayer nevó y se nota en el ambiente, el suelo está blanco pasar por la calle y percibes que tras tus pisadas se oye el crujir del hielo, con tiento voy dando paso a paso, pero de momento nada ni nadie me puede quitar esta sonrisilla de la cara pero sobretodo de la mente. A lo mejor tiene relación con que el primer fin de semana de febrero me voy a Andalucía, hace 5 años que no voy y no era lo mismo ya que tenía a penas 12 años, esta vez seré más consciente de todo podré disfrutar con más intensidad habrá risas, tonteo, fotos a todo y a todos algún mal rollo en la habitación pero es indiferente porque yo no me voy a callar ni mucho menos que esos 3 días unas me lo arruinen, cuando no creo que vuelva a ir, ni tengo una experiencia como ésta. Me apetece reír, saltar, bailar, escuchar música, hacer deporte es una sensación interna, yo no la controlo y me gusta. Poquito a poco intento dejar de ser tan negativa, porque con una sonrisa en la cara se ve todo mejor y podré conseguir todo o casi todo lo que me proponga, me acaba de venir a la mente una frase que me siento obligada a reflejar, de uno de mis escritores preferidos (Francisco de Paula), que ha marcado y marca con su trilogía una etapa de mi vida. "No sonrías que me enamoro".

Salida


Presa del sufrimiento decidió ser fuerte, afrontar las dificultades de la vida y pensar que muchas cosas buenas la esperan al otro lado de esa habitación gris y en tinieblas en la que está.

martes, 22 de enero de 2013

Vuelve a ti ese cuatro de octubre.

La besaba y mordía el cuello entre pequeñas risas y amplias sonrisas,buscaba sus labios y sonreía, se alejaba de ella para mantener la tensión, jugando con sus nervios e inmortalizando su sonrisa inocente. Tras eso se besaron, paró, ella estaba nerviosa,él sonrió y la besó de nuevo con delicadeza, con ternura,haciendo que esos instantes duraran un poquito más, ella no quería que se acabaran, estaba tan a gusto, pero siempre se dice que las cosas buenas se acaban y que lo que fácil viene fácil se va. Mantengamos esos pequeños momentos en nuestra mente, porque fueron momentos felices, fugaces, pero felices, a pesar de que ellos vuelven a ella cuando menos se lo espera.

jueves, 17 de enero de 2013

Jueves, tercera semana de enero.


La han vuelto ha hacer daño, su corazón está herido, tiene clavadas en él cada mensaje, cada palabra, cada una de ellas retumba en su mente, no cree que se la olviden nunca, podrá perdonar pero no olvidar, cada segundo, cada minuto que esperaba una palabra de él. Pretendía que en sus expresiones no sonara ese pequeño tono de desesperación por saber, por contar y hablar claro, hablar claro era lo que más necesitaba, quería correr, saltar, gritar a los cuatro vientos lo que sentía por él, pero en cierto modo tenía miedo,de que descubriera la realidad, quería decirlo pero sin decirselo, la conversación avanzaba cada vez más, el tono iba subiendo,la adrenalina y euforia llegaba a sus dedos, callada iba leyendo detenidamente cada letra,cada sílaba de lo que él respondía, todas ellas en silencio y en la oscuridad (con el sonido y la tenue luz que desprendía la televisión en la habitación) se iban clavando como pequeñas y precisas puñaladas, formando un corazón de trapo lleno de alfileres y agujas que al menor movimiento se iban clavando más y más. Finalmente sus dedos y sentimientos escribieron lo que sentía, el porqué de algunas acciones pero la conversación terminó con un seco y contundente ADIÓS, ella estaba más tranquila, había explotado y le gustaba terminar las conversaciones concluyendo ésta con un Sé feliz, cada uno seguirá su camino a partir de ahora.