Se tiende a poner la esperanza en algo o en alguien,en soñar
despierto, en leer y leer para evadirte de tus propios problemas, inquietudes,
posiblemente de la falta de amor. No pensar en nada ni en nadie, sumida en la
lectura, como tantas veces ha necesitado. Una vez más frente a un pantalla con
una hoja en blanco. Una tras otra van cayendo, lentamente, con un pizca de
tristeza. Ganas de desaparecer, salir de ahí, cambiar su rumbo. No puede parar,
la vida no para nunca, los trenes continúan su camino, y siempre llegan a su
destino, la estación.
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