Esta vez es diferente, pero parece que
una vez más necesito llorarte, me he pasado varios días muy concentrada en una
lectura (de amor por no variar) con la que me he quedado un poco más sensible y
reflexionando sobre las cosas,mi comportamiento y el de los demás. Tu recuerdo
se hace aún un poquito punzante, pero ya no es de amor ( o ese sentimiento que
creía pensar, que era amor) es de completo cariño.Éste me une más a ti, que el
que tu me procesas; vuelvo a sonreír, a emocionarme cada vez que hablamos,
porque sé que no te has olvidado de mi, tus apelativos cariñosos y tu gratitud
me hacen respirar profundo,con cierta melancolía pero en paz con migo misma.
Mantengo la esperanza aún de que podamos llegar a ser amigos, buenos amigos, de
que nos iremos forjando paso a paso, o simplemente no pase nunca, pero yo siento
un ambiente sumamente delicioso,relajado e incluso embriagador.
Digamos que han sido cuatro días fugaces(
desde el jueves hasta hoy domingo de madrugada), con risas, alguna que otra
lágrima derramada, en definitiva emociones fuertes. Parecerá una gilipollez
pero me apetece llorar, no por encontrarme mal o por algo que me haya influido
si no para relajarme, tampoco de felicidad, pero sé y aseguro a quien sea que
no estoy triste, puede que sea: nostalgia de todo en conjunto.
He de mencionar a un amigo muy especial,
que me ha ayudado a conocer una canción de Sam Tsui. Como también a todas
aquellas que han estado a mi lado estos días, sorprendentemente especiales, y
con los que he compartido momentos que echaba mucho más de menos de lo que he
podido imaginar.

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