miércoles, 9 de octubre de 2013

Bajo las nubes de mi pueblo.

Vas notando como esa persona que tanto dice tener ganas de verte, de besarte, de recorrer tu cuerpo a besos… todo vuelve a ser como siempre, a una decepción, esperada pero confusa.  Por suerte ya no hay nadie presente en su más profundo interior, quizá queda un resquicio y recuerdo de algo que llegó a ser un intenso sentimiento. Sabes que las cosas siguen su curso, que empieza un nuevo año con caras conocidas, dejando atrás a esa gente que tanto cariño tenías, y gente que te ha demostrado eras un juguete o capricho.  Dentro de esas cosas desconocidas, nunca está de más soñar con poder tener un romance, algo sin compromiso, ligero… con ese chico que ya te había parecido mono, y que durante el verano casualmente, a pesar de ser de un pueblo, te lo has encontrado con tu mejor amiga. De ese tipo de tardes afortunadamente hubo muchas.

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